En la escuela realizamos un acompañamiento real de nuestro alumnado de acuerdo con una concepción cristiana del hombre, de la vida y del mundo.

Queremos preparar a nuestro alumnado para participar activamente en la transformación y mejora de la sociedad al servicio de la cual está el Colegio. Trabajamos por:

Nadie puede ser sustituido, pero todos necesitamos estar acompañados. Nuestro modelo de acompañamiento permite descubrir y profundizar en las dimensiones éticas, espirituales, afectivas y sociales.

Desde la escuela realizamos un acompañamiento individualizado.

Estableciendo una comunicación efectiva entre familia y escuela: continua, bidireccional y enfocada en el alumno/a.

Entendemos que una comunicación entre familias y escuela, para ser efectiva, debe ser una comunicación continua, bidireccional, significativa y enfocada en el aprendizaje del alumno. La comunicación es la base de toda relación educativa sólida.

Comunicándonos de manera afectiva y abierta se desarrollan relaciones positivas que hacen que los retos se resuelvan de manera más fácil y el alumnado progrese más y mejor.

Realizando tutorías individualizadas donde tanto el tutor/a como el alumno/a se enriquecen mutuamente.

Compartir nuestras inquietudes con nuestro tutor/a, así como ser conscientes de nuestras carencias y nuestras virtudes nos hace crecer como personas. Las tutorías tutor-alumno permiten al alumnado recibir una atención única y personalizada a sus necesidades específicas. Esto ayuda a adquirir técnicas de estudio, habilidades de organización, buscar los objetivos vitales y ayudar a construir el futuro más adecuado al alumno.

Realizando este acompañamiento, puede impactar positivamente en su rendimiento académico, aumenta la confianza en ellos mismos y permite empaparse de ilusión para vivir en plenitud.

Tutoría de grupo

Cada tutor/a dispone de una hora semanal en la cual se reúne con su grupo de clase para tratar de temas de aspectos integrales de la persona. Estas tutorías también incluyen charlas y talleres de personas externas como policía, psicólogo o enfermera que colaboran con el centro para poder ayudar al alumnado.

La acción de los tutores tiene que ser planteada como un conjunto de actividades educativas interrelacionadas que se destinan al entrenamiento y el hábito de las siguientes competencias: