Nuestro carácter propio nos define como escuela

Somos un colegio comprometido con la realidad que nos rodea, un espacio seguro donde aprender y crecer integralmente.

Como escuela cristiana católica, acompañamos al alumnado en su desarrollo intelectual, moral y religioso, respetando la diversidad de creencias y la libertad de conciencia.

Somos un colegio abierto y plurilingüe

El catalán es nuestra lengua vehicular e impulsamos una educación global que incluye lenguas extranjeras e internacionalización.

Consideramos esenciales las actividades
culturales, convivencias y propuestas educativas complementarias para el desarrollo personal. La colaboración
entre familias y escuela, basada en la confianza y el diálogo, es fundamental para garantizar una educación coherente, participativa y plenamente orientada al crecimiento de cada alumno.

Nuestros
alumnos

INFANTIL
0
PRIMARIA
0
SECUNDARIA
0
BACHILLERATO
0

La formación del alumnado es una tarea compartida de toda la comunidad educativa. Los alumnos, el profesorado y las familias colaboran desde la confianza y el acompañamiento para favorecer el crecimiento personal, académico y social.

Para fortalecer este clima se organizan actividades culturales, convivencias y experiencias educativas dentro y fuera del centro. Estas propuestas forman parte del proyecto educativo y favorecen la formación integral.

Somos una escuela cristiana carmelita, abierta, actual e inclusiva, que promueve la cultura del esfuerzo, la excelencia educativa y adapta sus metodologías a los retos del mundo actual.

Entidad titular

La Orden de los Padres Carmelitas de Cataluña es la entidad titular del centro y garante de su identidad cristiana, educativa y pastoral. Presente en los cinco continentes, su misión se desarrolla allí donde la Iglesia y la sociedad requieren su servicio, mediante parroquias, colegios, centros de formación y espacios de espiritualidad.

En Cataluña, los Carmelitas están presentes en las parroquias de Santa Joaquima de Vedruna de Barcelona y Mare de Déu del Carme de Terrassa, así
como en centros de culto en Olot y Tàrrega, y en el Colegio Mare de Déu del Carme de Terrassa.

Más de 80 años de historia

La presencia carmelita en la ciudad se remonta a principios del siglo XX, consolidándose definitivamente en 1942 con la fundación del colegio, impulsada por la necesidad de ofrecer formación a los jóvenes. Desde entonces, su acción educativa mantiene el compromiso de acompañar integralmente a las personas y contribuir al bien común.